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La familia es lo que queda y lo que importa
A ti que atareado vives la vida
no olvides lo que fuiste.
A ti que vives consumiéndote en tus problemas,
no olvides quién es tu desagüe.
A ti, a ti y a ti
a ti dirijo estas palabras que caen como tijeras sangrantes
clavándose en el centro de mi desilusión
y sangrando me desespero, me irrito y ¡caigo! 
Ahora caigo en lo que no me dijistes,
ahora pienso que no me hablastes
ahora veo que no merecí tus palabras
y que estas se diluyeron con tus desasosiegos.
Ahora sé lo que soy para ti.
La oreja que escucha, los labios que opinan
la mirada que intuye, las manos que guían.
Ahora que no lo necesitas, te olvidas.
Olvidaste recordarme en un día importante
olvidaste hacerte presente cuando te esperaba
y olvidaste lo que soy para ti cuando tanto eres para mí.
«El olvido es el recuerdo que aparece cuando no eres la opción preferente» 
A ti olvido te digo que creo que no eres justo
que creo que no me merecí tu desapego
que no me gané tu distancia.
A ti me dirijo porque no esperaba tu contacto y recibí tu olvido.
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