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El siguiente texto que hay publicado no recuerdo cómo llegué a leerlo, pero lo leí, me emocionó, imaginé y ví el eco del teatro, lo que siente, cómo palpita y me enamoré más de él.

LA VOZ DEL TEATRO
Paloma Larrión

Soy esa voz, que se escucha cuanto todo ha enmudecido. El crepitar de las llamas, el sonido de la lluvia al caer que vosotros sentís aunque no veáis. Soy una ilusión sin cuerpo que nace, siente y muere para volver a renacer. El calor en vuestros corazones, también el frío. En definitiva, acojo cuantas sensaciones existen y os las regalo. Yo que me esfuerzo en abrirme un hueco, como un recuerdo que no desea ser olvidado, os cedo cuanto soy a cambio de unos instantes. Soy aquel espíritu inexistente al que todos ven. Camuflo la realidad, cubriéndola de las más bellas palabras, de los más significativos movimientos, de los más puros llantos y las más inocentes sonrisas. Nazco, cuando a la mañana siguiente he de envejecer. Muero y en un instante, vuelvo a renacer. No tengo nombre, voz ni cuerpo…Y aún así, me siento viva, tan viva como cada uno de vosotros. Porque cuando esas luces se apaguen, yo preparé pétalos con que rozar vuestras almas. Y al igual que ellas, llenaré la estancia. Os conduciré a lugares inimaginables, y allí donde Sol y Luna nunca se apagan o esconden, os relataré grandiosas historias. Y todo…Sin salir de este escenario. Un aplauso, una carcajada, tal vez una lágrima, será suficiente para regresar, saber que todavía tengo espacio en esta época. El telón, puerta abierta a esta inexplicable magia, siempre permanecerá abierto. Soy el Espíritu del Teatro, descendiente de la Magia, el Arte y la Belleza unidos. Solo os pido que os dejéis llevar, poséis vuestras manos en las mías, ancianas tras siglos y siglos de existencia, y nunca, nunca tengáis miedo a soñar.